Comienzos de siglo XIX, junto al Riachuelo. Por entonces dos cuadros discutían supremacías futboleras en la zona: La Rosales (en homenaje a una heroica corbeta), instaló su canchita en un predio irrgular de las carboneras Wilson y le ganó su primer partido a Estrella Polar de Parque Patricios.
En tanto, en la casa de míster Jacobs, subgerente de las mismas carboneras, todos los domingos por la tarde se reunían familiares y estudiantes amigos del inglés. Un día apareció una pelota, jugaron un rato largo y al final surgió la idea: ¿Y si formamos un club?.
Era un 30 de agosto por lo que se eligió Santa Rosa.Los rivales cada vez eran más duros y de ahí nació la idea de fusionarse que se concretó el 25 de mayo de 1901.
Tras varias idas y venidas se eligió River Plate como nombre ya que mientras se construía el dique 3, Martínez había visto a unos marineros dejar de lado unos gigantescos cajones ( lo que llevaban adentro era un misterio para todos) y ponerse a jugar a la pelota en momentos libres.
A Martinez le llamó la atención la inscripción que figuraba en esos cajones:"The River Plate".La primera cancha se levanto del lado este de la Dársena Sud.
Allí comenzó a jugar el primer equipo del club:Moltedo, Ratto, Cevallos, Peralta, Carrega, Bard (el presidente), Kitzler, Martínez, Flores, Zanni y Messina.
LA BANDA ROJA
En una noche de carnaval que estaba llegando a su fin, un viejo carro se asomó en busca de un descanso. De la parte de atrás del carro colgaba desprolijamente una cinta roja de seda. Un quinteto de pibes decidió robarla como una de sus tantas travesuras. Esta acción tenía un motivo: adosarle un detalle de color a la camiseta blanca que hasta ese momento identificaba a River.Primero la cruzaron en diagonal a modo de banda y después la prendieron con alfileres. La aceptación fue generalizada.La nueva casaca tuvo su estreno frente a Maldonado, un club de Palermo, no se sabe el resultado pero si que ganó River.Aquel carrero, seguramente, nunca supo que sin querer había contribuido para alumbrar una de las camisetas más famosas de todo el mundo.
Leopoldo BardEl primer presidenteFue uno de aquellos pioneros que lucharon desde el comienzo para crear este club de hoy, majestuoso, imponente. Aquel jovencito, hombre de Santa Rosa en los primeros tiempos, incluso fue junto a Pedro Martínez el que propusó el nombre de River Plate.Figura en la historia de River como uno de los personajes ineludibles porque fue uno de sus fundadores, porque fue jugador y capitán del primer equipo, y porque también fue el primer presidente.Una anécdota que refleja su añor por River en ese entonces Bard era practicante del Hospital Muñiz, vió un cartel de publicidad del hospital y le pareció que podía ser bueno para River Plate. Después de una tormenta el cartel se cayó, pasaron 4 días y nadie lo recogió, entonces lo llevó a la carpintería del Muñiz, borró el anuncio original y pintó en su lugar el nombre y la bandera del club.
El ASCENSOEl 13 de diciembre de 1908 Racing y River jugaron por el ascenso a la primera división,River iba ganando 2 a 1 cuando sus simpatizantes eufóricos decidieron invadir el campo de juego. Se reprogramó la final para el 27 de diciembre y ahí River vapuleó a Racing con un claro 7 a 0 obteniendo de esta forma el tan anhelado ascenso. Estos fueron los jugadores que lo lograron: Luraschi, Chiappe Y Politano, Messina, Morroni y Chagneaud, Anapodisto García, Grifero, Abaca Gómez, Elías Fernández y Priano.
LAS MUDANZAS
A partir de la fundación y hasta 1923, todos fueron saltos, movimientos pensados o impulsos irracionales. De la Dársena Sur a Sarandí, de Sarandí a la Dársena, de ahí al centro, del centro a Caballito, de ahí a la Boca, de la Boca al Norte...
ALUMNI EL VENCIDO FAMOSO
El día del primer partido frente a Alumni (que era el equipo más poderoso de esa época) el resultado fue 3 a 1 en contra pero todo River se mostró muy ofendido con los hombres de Alumni porque estos llegaron a la cancha de River listos para salir a jugar, no quisieron utilizar las instalaciones de River que a pesar de ser humildes entregaban la mayor limpieza y comodidad..River se había preparado para ser un anfitrión de lujo. Esto no fue olvidado por y en 1909 cuando tuvieron que visitar a Alumni todos quisieron demostrar que su humildad no les restaba méritos a la hora de jugar al fútbol. Y dieron el batacazo,ganó River 1 a 0 (gol de Hernán Rodríguez).
Nace el más grande.El 25 de mayo de 1901 se fundó River Plate.En Buenos Aires, a veinticinco días del mes de mayo del año mil novescientos uno, con asistencia de los señores Enrique Salvarezza, Enrique Balza, Leopoldo Bard, José Pita, Livio Ratto, Juan Bonino, Abelardo Ceballos y Luis Jarrico en representación del club Santa Rosa y Bernardo Messina, Enrique Zanni, Carlos Antelo, Pedro Martinez, Alberto Flores, Pedro Pellerano y Enrique Somaruga, en representación del club Atlético La Rosales, ambos con asiento en la Capital, se realiza una Asamblea con el objeto de discutir y propiciar la fusión de los club ya nombrados; al efecto se nombra por mayoría de votos, Presidente de la misma al señor Enrique Salvarezza y secretarioal señor Bernardo Messina.
Después de un largo cambio de ideas el señor Livio Ratto opina que siendo uniforme la idea de fusión, y salvados los incovenientes económicos, sólo resta votar un nombre que ha de ser el que usarán en el futuro los clubes fusionados; al efecto propone la denominación de Club Atlético Forward.El señor Pedro Martinez propone a su vez, otra denominación para la futura entidad y pide que se voten, la propuesta por el señor Ratto y la de Club Atlético River Plate que él propone. El señor Presidente pone a votación la moción del señor Livio Ratto y es rechazada, quedando por lo tanto la del señor Pedro Martinez.
Dice el señor Presidente: Desde este momento queda fundado el Club Atlético River Plate, propongo pues, el nombramiento de los socios que han de formar la Comisión Directiva encargada de dirigir los destinos de la nueva institución. Se procede a la votación, resultando la Comisión formada por los siguientes socios cuya nómina lee el señor Presidente Salvarezza: Presidente, Sr. Leopoldo Bard;
Vice-Presidente, Sr. Albeto Flores;
Secretario Sr. Bernardo Messina;
Pro-Secretario Sr. Enrique Balza;
Tesorero, Sr. Enrique Salvarezza;
Pro-tesorero, Sr. Jorge Bonino;
Vocales Titulares, Señores José Pita, Enrique Zanni, Pedro Martínez, Eduardo Rolón, Carlos Antelo y Livio Ratto.
Queda confirmado como terreno oficial para campos de ejercicios físicos del club, el que actualmente ocupa el Club Atlético La Rosales en la Dársena Sud, cabecera Este. Queda citada la nueva Junta Directiva para la próxima reunión a realizarse el día cinco de junio del corriente año a fin de organizar la administración, confeccionar reglamentos y formar teams de jugadores que representarán al club.
HISTORIA DEL MONUMENTAL
Allá por 1934, River ya levaba 33 años de vida. Ya había obtebido un título amateur y otro en el profesionalismo. Ya era identificado como los millonarios por sus espectaculares contrataciones. Ya era presidente Liberti, el primero de sus cuatro períodos.
Ya la cancha de Alvear y tagle quedaba chica para semejante fervor popular.
El 31 de octubre de 1934 se firmó el boleto de compra de los terrenos (83.950 metros cuadrados, 35.000 de ellos cedidos por la Municipalidad, donde se iba a levantar el nuevo estadio en Nuñez.
Como por allí debía pasar la avenida Centenario como camino nacional, River quedaba exento del pago del afirmado. La obra para muchos una quimera en ese lugar inhóspito y despreciado, ya tenía escrito su primer capítulo.
El 25 de mayo de 1935 se colocó la piedra fundamental en el predio de avenida Centenario y Río de la Plata. El 1 de diciembre de ese año la Comisión Directiva presentó a los socios, en una Asamblea Extraordinaria, los planos aprobados y la reseña detallada de las obras a realizar. Se obtuvo un préstamo de $2.500.000 pesos del gobierno y el 27 de setiembre de 1936 se inició la cosntrucción, bajo la dirección de los arquitectos José Aslan y Héctor Ezcurra.
Y así se fue ganando la dura batalla al río. El costo inicial de la obra alcanzaba la cifra de 4.479.545,80, aunque se redujo unos 3 millones de pesos cuando la comisión resolvió suprimir en ese momento la edificación de la tribuna norte.Un rasgo característico de la construcción fue que se optó por la fundación directa, a seis u ocho metros de prfundidad, con excavación a cielo abierto, por permitirlo la estabilidad del terreno, y con achique por bombeo del agua que hacía irrupción. La construcción de las tres tribunas se realizó en dos años.
Se ejecutaron 50 kilometros de gradas, con 26.000 metros cuadrados de hormigón y una armadura de casi 3000 toneladas de acero. Pocos años después, cuando estaba en plena ebullición la Segunda Guerra Mundial, el acero utilizado hubiera costado más de lo que costó todo el estadio.
Mayo siempre fue el mes de River:por lo que fue el mes de la inauguración. El miércoles 25, cerca de 8.000 personas presenciaron la entrega de una bandera argentina y otra del club, costeadas por un grupo de asociados, y entonaron el himno nacional y la marcha de River. Y al día siguiente , la fiesta inolvidable reunió a cerca de 70.000 emocionados espectadores.
Después de diferentes actividades la gran tarde se completo con el partifdo disputado entrer River y Peñarol.Ganó River 3 a 1.El Monumental fue según Adolfo Pedernera, el primer gran paso del gigante.
La herradura se cerró parcialmente en 1958, bajo la presidencia de Enrique Pardo, y para esa nueva construcción, la platea Colonia, fue decisivo el dinero ingresado (10 millones de pesos) por la transferencia de Enrique Omár Sivori al Juventus.
Alrededor de 100.000 personas podían ubicarse en el imponente anillo.Si algo le faltaba a ese símbolo argentino que es el Monumental, la realización del Mundial se lo ofreció en el 78. Con otra cara, con la edificación de la bandeja que restaba, con menos capacidad, el mayor número de plateas llevó la cifra total a 76.609 espectadores, pero con las comodidades que no se conocían por estos lados.
La inolvidable apertura fue el 1 de junio (alemania Occ vs Polonia), otros siete encuentros más, la consagración argentina, Las vueltas olímpicas de River, más los títulos internacionalesEl 29 de noviembre de 1986 se hizo un gran acto de justicia, la obra majestuosa recibió su nombre: Antonio Vespucio Liberti.
Estadio Monumental "Antonio Vespucio Liberti"
Capacidad Total:
65.645 espectadores
Capacidad Cubierta:
25568 asientos
Año de Construcción:
25 de Mayo de 1938. El partido inaugural fué River Plate versus Peñarol (Montevideo - Uruguay ).
Año de Reconstrucción:
Mundial 1978 en argentina, fué la sede central del Mundial.
Era amateur (1901-1930)
La historia de River Plate comenzó en el año 1901 cuando en la casa de Mr. Jacobs, subgerente de las carboneras Wilson, se reunían los domingos familiares y amigos ingleses a pasar el tiempo y frecuentemente practicaban fútbol. Un día, surgió la idea de formar un club al que se llamó Santa Rosa.
El 25 de mayo de 1901 los miembros del club se reunieron con los jugadores de otro equipo amateur: La Rosales. El objetivo era fundar un verdadero club de fútbol. Antes de firmar el acta de fundación, hubo un tema de discusión: no había consenso para elegir el nombre del club. Algunos preferían Santa Rosa, otros La Rosales, más aún se propusieron nombres como Foward y Juventud Boquense (ya que el club se iba a establecer en el barrio porteño de La Boca). Al final, el jugador Pedro Martínez propuso el nombre River Plate, que simpatizó entre los miembros. Éste nombre fue seleccionado debido a que mientras se construía el dique 3, unos marineros dejaban de lado unos gigantescos cajones para ponerse a jugar a la pelota en momentos libres. A Martínez, le llamó la atención la inscripción que figuraba en esos cajones: "The River Plate". Probablemente la intención del texto en los cajones era decir "Río de La Plata" en inglés, sin embargo "The River Plate" significa "la placa del río".
Luego de firmar el acta, se eligió a Leopoldo Bard, también jugador del equipo, como el primer presidente del club.
La primera cancha se levantó del lado este de la Dársena Sud. Allí comenzó a jugar el primer equipo del club: Moltedo, Ratto, Cevallos, Peralta, Carrega, Bard, Kitzler, Martínez, Flores, Zanni y Messina.
El 30 de abril de 1905, luego de asociarse a Football Association se realiza la primer participación oficial en la tercera división. El partido fue disputado contra la Facultad de Medicina y perdido por 3 a 2. El 7 de mayo del mismo año River venció de local a Gral. Belgrano 'A' por 4 a 3 logrando su primera victoria.
El 27 de diciembre de 1908, River Plate vence por 7 a 0 a Racing Club por la final de la segunda divisón logrando el ascenso a la primera división, de donde nunca más descendió. Los jugadores responsables de la hazaña fueron: Luraschi, Chiappe, Politano, Messina, Morroni, Chagneaud, Anapodisto García, Grifero, Abaca Gómez, Elías Fernández y Priano.
El 2 de mayo de 1909 River hace su presentación en primera, ganando como local por 5 a 0 a Argentino de Quilmes. El único campeonato logrado por River en la era amateur fue el de 1920. La final se jugo el 9 de enero de 1921 cuando venció a Quilmes por 2 a 0.
En esta época también se registra el primer enfrentamiento con su archirrival Boca Juniors, el 24 de agosto de 1913, donde River vence por 2 a 1.
Era Profesional (1930-Actualidad)
1930-1950Durante el amateurismo, el Club Atlético River Plate creció en grandes proporciones. Para el comienzo del profesionalismo tenía el número más elevado de socios del país: 14.000. Esto, indudablemente produjo enormes ingresos económicos.
Con la compra del wing derecho Carlos Peucelle por 10.000 pesos y de Bernabé Ferreyra se ganó el mote de ¨Los Millonarios¨, y revolucionó el mercado de pases.
En el primer torneo finalizó tercero pero en 1932 invirtió 105.000 pesos en la adquisición de varios jugadores y atrajo a multitudes a los estadios al ritmo de su primer título profesional.
El gran Bernabé Ferreyra (pagado en 35.000 pesos) causó una conmoción en el fútbol argentino y con él, River formó un gran equipo. Ferreyra fue el goleador del campeonato con 43 goles (19 más que el segundo). River, que era dirigido por Víctor A. Caamaño, igualó en la primera posición con Independiente por lo que tuvieron que disputar un partido desempate que finalizó por 3 a 0 a favor de River.
La primera victoria de River contra su clásico rival Boca Juniors en la era profesional, fue en la fecha definitiva del torneo de 1933. El triunfo de River por 3 a 1 impidió a los Xeneises el campeonato.
En 1935 River pagó 37.500 pesos por el mediocampista de Gimnasia y Esgrima de La Plata, José María Minella. Con esta nueva figura y con excelentes jugadores de la época como fueron José Manuel Moreno y Adolfo Pedernera, River conquistó el primer bicampeonato (1936-1937).
La Máquina: La década de 1940 es conocida como la Era Dorada. En 1941 nuevamente logra el campeonato por una diferencia de cuatro puntos contra el segundo, San Lorenzo de Almagro. Al año siguiente repitió el título y se destacó por sus grandes victorias y goleadas. Por esta época su delantera parecía invencible, por lo que recibió el nombre de La Máquina. La misma estaba formada por Juan Carlos Muñoz, José Manuel Moreno, Adolfo Pedernera, Ángel Labruna y Félix Loustau; una formación que al día de hoy se dice de memoria.
Labruna fue el goleador del Campeonato 1943 con 23 tantos, año en el que River fue subcampeón. En 1944 Bruno Rodolfi, centre half de La Máquina, se fue a México, hecho que permitió la incorporación de un volante central Néstor Rossi, que venía de las divisiones inferiores.
Los 25 goles de Labruna (goleador del año) en 1945 ayudaron al equipo para la obtención de otro campeonato, el sexto hasta ese entonces. Además, ganó nueve partidos al hilo .
Ya para 1946, se produjo un hecho destacado: la vuelta de Moreno al club. 40.000 espectadores colmaron el estadio de Ferro en el partido que finalizó River 5 - Atlanta 1, con tres goles de Moreno. Aquella tarde, el público ingresó al campo de juego debido al derribe de los alambrados y a la euforia desatada.
El destacado delantero Alfredo Di Stéfano (surgido de las inferiores de club) apareció como goleador en el año 1947, en el cual River obtuvo nuevamente un campeonato. Sus 27 tantos lo convirtieron en el máximo artillero y fue muy bien secundado por Labruna, Moreno y Loustau.
1950-1980Aunque para fines de la década de 1940 los resultados decayeron, en la década de 1950 River resurgió, ganando 5 campeonatos en 6 años (1952, 1953, 1955, 1956, 1957). En 1950 se destacó la compra del delantero uruguayo Walter Gómez por 750.000 pesos.
En 1951 River desarrolló una gira ilustre por Europa que dejó seis victorias, siete empates y tan sólo una derrota. Uno de los triunfos fue ante el Manchester City por 4 a 3 y de esta manera, el conjunto, entonces, dirigido por José María Minella se convirtió en el primer equipo argentino en ganar en Inglaterra. Otro hito importante de esta gira es el triunfo, también por 4-3, sobre el Real Madrid en el estadio Bernabeu. Además,por estos años consolidó su imagen internacional ganando 6 veces la Copa Río de la Plata (o Ricardo Aldao), que enfrentaba a los campeones de Argentina y Uruguay.
En 1952 y 1953 se logra un nuevo bicampeonato. En River se destacaban figuras como el histórico arquero Amadeo Carrizo, y jugadores como Santiago Vernazza, Eliseo Prado, Walter Gómez, Labruna, Loustau, Alfredo Pérez, Lidoro Soria, Yácono, Julio Venini y Héctor Ferrari.
En 1954 se destaca el hecho de llegar a tener más de 60.000 socios.
River sale campeón en 1955, 1956 y 1957, logrando el primer tricampeonato. Aparte de los jugadores antes mencionados, se destaca la actuación del nuevo jugador surgido de la cantera de River, Enrique Omar Sívori. El 12 de octubre de 1959 Ángel Amadeo Labruna se retiró del fútbol profesional a los 41 años. Su trayectoria en River fue excepcional con 292 goles en 514 partidos.
La década de 1960, en lo que se refiere a títulos ganados, fue hasta el día de hoy la peor del club sin lograr ningún título. Eso no quiere decir que las campañas hallan sido pésimas.
A pesar de las grandes inversiones del club en 1960, entre las cuales se destaca los 2.500.000 de pesos pagados por José Varacka, el equipo solamente logró el segundo puesto.
En 1961 se destaca la gira europea por las grandes victorias frente al Real Madrid de España y al Juventus de Italia.
En 1962 se hace otra contratación notable: el delantero Luis Artime, quien fue el goleador del torneo, aunque River solo logró el segundo puesto. Lo mismo ocurre en 1963, Artime es el goleador pero River sale segundo a pesar de haber ganado la primera rueda del campeonato. Al mismo tiempo se paga la increíble suma de 33.000.000 de pesos por el jugador uruguayo Matosas.
En 1965 y 1966 se logran otros dos subcampeonatos y en 1966 River sale en segundo puesto de la Copa Libertadores de América perdiendo con Peñarol.
En el año 1968, durante un partido que enfrentaba a River y Boca, se produce la tragedia más grande del fútbol argentino: después de una avalancha humana, 71 personas mueren asfixiadas y 66 resultan heridas. Ese mismo año River logra otro subcampeonato.
A fines de 1968 se retira el jugador que más partidos jugó en la primera del Club Atlético River Plate, Amadeo Carrizo, con la cifra récord de 521 partidos. En 1969 se logran dos subcampeonatos consecutivos, detrás de Chacarita Juniors en el Metropolitano, y de Boca Juniors en el torneo Nacional, siendo ésta la primera y única vez en la cual el rival de siempre se consagra Campeón en el Monumental, empatando en el partido decisivo 2 a 2. El posterior triunfo sobre San Lorenzo de Almagro (2-1), por la Liguilla Pre-Libertadores, le permitirá disputar el máximo torneo continental al año siguiente, donde se desquita de Boca, eliminándolo en primera fase.
La década de 1970 va a mejorar para River. Comienza como terminó la década de 1960: obteniendo el subcampeonato del Metropolitano. En 1971 y 1972 se destacan las grandes victorias ante Boca Juniors, siendo la del 15 de octubre de este último año la más notoria: River vence a Boca por 5 a 4 luego de estar perdiendo por 4 a 2. Este año también se logra un subcampeonato, perdiendo la finalísima del Torneo Nacional con San Lorenzo, pero dejando nuevamente a su clásico rival en el camino al derrotarlo por 3 a 2 en semifinales.
En 1975 asume como director técnico el retirado jugador Ángel Labruna, que logra ganar el campeonato nacional y el metropolitano después de 18 años sin títulos. En 1976 se llega de vuelta a la final de la Copa Libertadores de América pero se pierde contra el Cruzeiro de Brasil. El equipo se recupera en la segunda mitad del año, llegando a la final del Nacional en Diciembre, en la cual es también vencido.
Pero en 1977 llega la revancha. Se logra el Torneo Metropolitano, durante el cual se destaca el jugador Daniel Passarella, asegurándose el primer puesto en casa de su máximo rival, Boca Juniors, por entonces flamante campeón de América, al imponerse 2 a 1 en un final memorable.
Durante 1978 el equipo aportó 5 futbolistas (el arquero Fillol, Luque, Passarella,Ortiz y Alonso) al plantel de la selección nacional que ganó la Copa del Mundo que ese año se disputó en Argentina. Participó además en otra exitosa gira por Europa entre Julio y Agosto, donde obtuvo el Trofeo Villa de Madrid, organizado por el club Atlético de Madrid [2], cosechando 4 victorias, 3 empates y una derrota. Sin embargo, el desgaste físico hizo su mella y resultó eliminado por su eterno rival, Boca Juniors en semifinales de la Copa Libertadores de esa temporada.
En 1979 se logra otro bicampeonato (nacional y metropolitano) y en 1980 se gana el metropolitano, logrando así el segundo tricampeonato de la historia del club.
1980 - 2005Aunque para 1980 River se mostraba como un interesante club del fútbol argentino reconocido a nivel mundial (por su estilo de juego, por su historia y por una relativa diferencia de títulos nacionales con el resto), no figuraba en igual proporción como equipo destacado en lo que hace a torneos internacionales, tendencia que, a pesar de haber obtenido algunos éxitos importantes en dicho ámbito, se mantiene en la actualidad.
En 1981 River hace una gran inversión contratando a Mario Alberto Kempes en 4.000.000 de dólares, Julio Olarticoechea y Américo Gallego. Los tres, campeones del mundo con Argentina en 1978. También seguía atajando el mundialista arquero, Ubaldo Fillol, y River gana el campeonato Nacional.
Aunque logrado el campeonato, era una época difícil para River. Sus finanzas estaban quebradas. Por ello se tuvo que desprender de varias de las figuras antes contratadas y de varios jugadores que brillaron en la década de 1970.
En 1983 tiene la peor campaña de su historia, salvándose del descenso debido a que se establece el sistema de descenso por promedio vigente en la acualidad y que empezó a regir antes del inicio de dicho campeonato.
A pesar de esto, el equipo de River se hizo con nuevas figuras como Enzo Francescoli, Oscar Ruggeri y Nery Pumpido. Así se logró la temporada 1985/86, que como gran destacado tuvo al goleador Francescoli.
En 1986 River gana la primer Copa Libertadores de su historia contra América de Cali, Colombia. En diciembre de ese año vence en Tokyo al Steaua Bucharest de Rumania por 1 a 0, ganando la Copa Intercontinental. La seguidilla de títulos continuó, lográndose la Copa Interamericana en 1987 ante la Liga Deportiva Alajuelense de Costa Rica.
En 1989/1990, River hace una gran campaña bajo la dirigencia de Reinaldo Merlo (en 1989), durante la cual se adjudica la Liguilla y deja fuera de la Copa Libertadores a Boca y a San Lorenso de Almagro, respectivamente, y finalmente sale campeón argentino con Daniél Alberto Passarella como D.T (en 1990) destacándose como figuras Gustavo Zapata, Leonardo Astrada, Héctor Enrique, Juan José Borreli y el uruguayo Rubén Da Silva.
La década de 1990 fue la más ganadora para River. Más aún, en ésta década, River se mostró como un equipo con grandes divisiones inferiores, hoy recordadas por su calidad y lamentablemente discontinuadas, en las cuales crecieron futbolísticamente jugadores que se destacaron alrededor del mundo.
En el 1991, River perdió las finales de la Supercopa con Cruzeiro de Belo Horizonte, pero días después logró el campeonato Apertura de ese año, relegando a Boca Juniors al segundo puesto.
En 1993, con gran protagonismo de juveniles provenientes de las divisiones inferiores (como por ejemplo Ariel Ortega) River se hizo nuevamente del Campeonato Apertura.
En el 1994, luego de la vuelta de Francescoli, y con la dirigencia de Américo Gallego, River gana el Apertura de manera invicta (la única vez en su historial), con doce triunfos y siete empates. Como corolario extra, la consagración tiene lugar otra vez en el estadio de Boca, con un espectacular 3-0, constituyéndose en la cuarta oportunidad en la historia (1942,1955,1977 y 1994) en que los Millonarios festejan un título en la famosa Bombonera.
En 1996 Ramón Díaz toma la conducción de River logrando dar forma a una campaña extraordinaria. Gana la Copa Libertadores de América contra América de Cali por 2 a 0. Los dos goles fueron convertidos, por el entonces juvenil, Hernán Crespo. También gana el apertura pero en diciembre pierde la Copa Intercontinental con el Juventus de Italia por 1 a 0. Al año siguiente con un plantel cuyos protagonistas eran Marcelo Sala, Francescoli, Juan Pablo Sorín y Marcelo Gallardo, obtiene el clausura y el apertura (logrando junto al apertura 1996 un nuevo tricampeonato). También por la final de la Supercopa de 1997 vence a São Paulo FC de Brasil, por 2 a 1 con dos goles de Salas, convirtiéndose así en el primer equipo de su país en ganar en forma simultánea un título nacional y otro sudamericano. En los años 1996 y 1997 River logró 5 títulos en forma consecutiva.
En 1999 con nuevos jugadores, entre los que se destacaron Pablo Aimar y Javier Saviola, (ya que muchos de los anteriores fueron vendidos al exterior), River gana el apertura, lo cual le vale el título no oficial, aunque aceptado por propios y extraños, de Campeón del Siglo, lo cual sería refrendado al año siguiente cuando una votación de la FIFA lo consagró como la mejor escuadra argentina del siglo XX (ver PDF link).
Sin embargo, la política sistemática de venta de juveniles por parte de las autoridades del Club comenzó a conspirar contra la consolidación de River como gran equipo, lo cual empezaría a notarse a mediados de la década siguiente.
En el 2000, sumándose el colombiano Juan Pablo Ángel al ataque conformado por Pablo Aimar y por Javier Saviola, River logra un nuevo bicampeonato. En la Copa Libertadores es eliminado por Boca Juniors en Cuartos de Final.
El 25 de mayo de 2001 el Club Atlético River Plate festeja los 100 años, con una enorme marcha, llamada Caravana Monumental, con más de 100.000 hinchas caminando desde el obelisco de Buenos Aires hasta el Estadio Monumental. Pero ese sería un año sin títulos para River, sólo recordado por la retórica de los Cuatro Fantásticos (los delanteros Saviola, Aimar, Angel y Ortega), que a la sazón nunca llegaron a convencer ni siquiera a aquellos que les endilgaron el apodo. El fracaso obligó a renunciar al entonces técnico, Américo Gallego, quien fue reemplazado por Ramón Díaz, que había dejado el club a principios del año anterior por desavenencias con la Comisión Directiva.
En el 2002 con la vuelta de Ariel Ortega y como figuras juveniles Andrés D'Alessandro y Fernando Cavenaghi, si bien de forma exigua, River Plate logra su trigésimo campeonato local en el profesionalismo. La salida de Ramón Díaz como técnico y la llegada del Ingeniero Pellegrini, resistido desde el vamos por parte de la hinchada y de la propia dirigencia, jugaría en contra del desempeño de River durante la siguiente temporada.
En el 2003 logra el clausura con un equipo de figuras como Luis González, Esteban Fuertes, Víctor Zapata, Martín Demichelis, Andrés D´Alessandro, Fernando Cavenaghi y Leonardo Astrada (jugador más ganador del club) que se retiró al finalizar el torneo. Pero la eliminación en cuartos de final de la Copa Libertadores, sumada a un desastroso comienzo en el torneo apertura, más la derrota en la final de la Copa Sudamericana frente al modesto Cienciano de Perú, hizo la ya difícil situación de Pellegrini insostenible, razón por la cual renunció a su cargo en Diciembre de 2003.
En 2004, con Leonardo Astrada como técnico, logra de nuevo el torneo Clausura, ganando un partido decisivo en terreno de Boca Juniors (equipo que resultó subcampeón) por 1 a 0 con gol de Fernando Cavenaghi. Sin embargo, este éxito se vería empañado a causa de la eliminación, por penales y frente al mismo rival, en semifinales de la Copa Libertadores. El hecho de que Boca Juniors perdiera la final de ese torneo ante la escuadra colombiana de Once Caldas, en gran parte gracias al desgaste sufrido en los partidos frente a River Plate, sirvió para disimular el fracaso. A esto se sumó otra victoria en el Superclásico con marcador 2-0 en el Monumental por el torneo Apertura (River no ganaba dos clásicos oficiales en un mismo año desde 1994).
De ahí en más, el rendimiento de River fue pasando de mayor a menor, con bajas actuaciones y pésimos resultados tanto en la Copa Libertadores como en el Clausura 2005 y Apertura 2005, siendo finalmente obligado a renunciar Astrada de forma escandalosa ante la trascendencia pública que tuvieron ciertas cuestiones privadas entre jugadores del plantel. Reinaldo Merlo tomaría su lugar, sin mayor suerte.
El 2006 no arrancaría de la mejor manera, ya que por un entredicho con Marcelo Gallardo, Reinaldo Merlo se vería forzado a dejar su cargo y asumiría Daniel Passarella
Clasificaría a la Copa Libertadores luego de superar 6-0 y 2-0 a Oriente Petrolero.
El Apertura 2006 sería una nueva frustración.
En la Copa Libertadores, llegaría hasta los cuartos de final, instancia en la que sería eliminado por Libertad de Paraguay, tras empatar 2-2 en el Monumental y ser derrotado 3-1 en Asunción del Paraguay.
Hasta el 2006, River ganó 32 títulos profesionales locales (10 más que Boca Juniors, quien le sigue en la cuenta) y 5 títulos internacionales de carácter oficial, rubro éste en el cual, a contramano de su desempeño a nivel local, históricamente no ha conseguido destacarse (2 Copas Libertadores de América, 1 Copa Intercontinental, 1 Supercopa y 1 Copa Interamericana).
Por contraste, River fue el primer equipo argentino en encabezar el rating mundial de la IFFHS (International Federation of Football History & Statistics)
RIVER PLATE
El Club Atlético River Plate, abreviado generalmente River o River Plate, es un club deportivo de Buenos Aires, conocido sobre todo por su equipo profesional de fútbol, el más exitosos y el más popular de este deporte en la Argentina. Es el más grande y ganador del fútbol argentino.
El club es una Asociación Civil sin fines de lucro. fue fundado el 25 de mayo de 1901, y desde 1934 tiene sus instalaciones —en especial el estadio Antonio Vespucio Liberti, conocido como el Monumental— en el barrio de Belgrano, aunque la cultura popular lo asocia por lo general con el vecino Núñez.
El Club posee más de 40 deportes federados y amateurs, haciéndolo único en su tipo en Sudamérica. River Plate se ha dedicado desde hace más de dos décadas a la educación: dentro de las mismas instalaciones del estadio, funciona un jardín de infantes, un colegio primario, un colegio secundario y un instituto terciario. Además, se encuentra en desarrollo un proyecto para la creación de un instituto universitario. También cumple un rol importantísimo a nivel social, brindando su infraestructura para realizar multiples tareas solidarias colaborando con el Ministerio de Desarrollo Social y la Red Solidaria. Para River Plate toda la sociedad es importante, por eso es uno de los pocos clubes del mundo que poseen una Comisión de Integración de Personas con Discapacidad (River sin Barreras), siendo entre otras cosas, el primer "club grande" del mundo en tener un equipo de fútbol para ciegos.
PALMARESTorneos locales1932 Torneo de la AFA
1936 Torneo de la AFA
1937 Torneo de la AFA
1941 Torneo de la AFA
1942 Torneo de la AFA
1945 Torneo de la AFA
1947 Torneo de la AFA
1952 Torneo de la AFA
1953 Torneo de la AFA
1955 Torneo de la AFA
1956 Torneo de la AFA
1957 Torneo de la AFA
1975 Campeonato Nacional
1977 Campeonato Metropolitano
1979 Campeonato Metropolitano
1979 Campeonato Nacional
1980 Campeonato Metropolitano
1981 Campeonato Nacional
1986 Campeonato 85/86
1990 Campeonato 89/90
1991 Torneo Apertura
1993 Torneo Apertura
1994 Torneo Apertura
1996 Torneo Apertura
1997 Torneo Clausura
1997 Torneo Apertura
1999 Torneo Apertura
2000 Torneo Clausura
2002 Torneo Clausura
2003 Torneo Clausura
2004 Torneo Clausura
Campeonatos Amateur1908 Segunda División
1920 Campeonato Argentino
Otros títulos1914 Copa competencia
1914 Copa Tie Competition
1932 Copa Competencia
1936 Copa de Oro
1936 Copa Ricardo Aldao
1937 Copa Dr. Ibarguren
1937 Copa Río de la Plata
1941 Copa Dr. Ibarguren
1941 Copa Sr. Escobar
1941 Copa Río de la Plata
1945 Copa Río de la Plata
1947 Copa Río de la Plata
1955 Copa Río de la Plata
1976 Liguilla PRE-Libertadores
1989 Liguilla PRE-Libertadores
1992 Liguilla PRE-Lbertadores
1999 Liguilla PRE.Libertadores
Torneos Internacionales1986 Copa Libertadores de América
1986 Copa Intercontinental
1987 Copa Interamericana
1996 Copa Libertadores de América
1997 Supercopa
OTROS DATOSTemporadas en 1ª división: 100.
Temporadas en 2ª división: 0.
Mayor goleada conseguida: En campeonatos nacionales: 8 - 0 contra Ferrocarril Oeste (1939), contra Atlanta (1946), contra San Martín de Mendoza (1967) y contra Gimnasia y Esgrima de Jujuy (1999)
En torneos internacionales: 9 - 0 contra Universitario de Bolivia (Copa Libertadores de América 1970)
Máximo goleador: Ángel Labruna (292)
Portero menos goleado: Amadeo Carrizo
Más partidos disputados: Amadeo Carrizo
IDOLOS DEL CLUB
Bernabé Ferreyra
El primer gran ídolo de River Plate
En 1932 River Plate logró su primer Campeonato de AFA del profesionalismo, marcando un total de 84 goles a favor, de los cuales Bernabé Ferreyra aportó la increíble suma de 44 tantos en 33 partidos, con un promedio, no menos espectacular, de 1,33 goles por partido. ...hasta el diario Crítica había ofrecido un premio para el primer arquero que pudiese parar la racha goleadora de Bernabé...
Ferreyra, más conocido como La Fiera, había llegado ese mismo año a River, proveniente de Tigre, por la suma récord de 35 mil pesos, por lo que el Club Atlético River Plate confirmó su fama de Millonario, ya que un año antes había desembolsado 10 mil pesos por Carlos Peucelle. Bernabé Ferreyra fue un revolucionario de nuestro fútbol y sus cañonazos causaron una conmoción impresionante. Por ese entonces, River estaba situado en Palermo, más precisamente en las avenidas Alvear y Tagle, y el arraigo popular que provocó Bernabé en la década del 30 fue muy notorio.
La gente quedaba asombrada ante cada remate de aquel centroforward, fusilamientos que casi siempre tenían destino de red, que perforaban la resistencia de los arqueros rivales y que provocaban el delirio del público riverplatense.
Sus rivales lo manoteaban, lo agarraban de la camiseta, intentaban tacklearlo (como en el rugby), pero La Fiera siempre se las ingeniaba para sacar sus violentos remates, tan decisivos como contundentes. Pateaba desde afuera del área y la embocaba, pateaba desde cerca y era mortal para los contrarios, remataba con violencia o con suavidad, acomodándola al lado de un palo, pero usualmente, hacia dentro del arco.
Se cansó de hacer goles con la banda roja en el pecho y fue el goleador máximo de aquel torneo del 32, marcando durante las primeras doce fechas consecutivamente, y hasta el diario Crítica había ofrecido un premio para el primer arquero que pudiese parar la racha goleadora de Bernabé. Nació el 12 de febrero de 1909 en Rufino, provincia de Santa Fe, por eso también era conocido como el Mortero de Rufino. Más tarde, se juntaría con otros monstruos como José Manuel Moreno y Adolfo Pedernera para obtener dos títulos más, los de 1936 y 1937.
Debutó frente a Chacarita Juniors el 13 de marzo de 1932 (marcó en dos ocasiones) y su último encuentro fue el 11 de mayo de 1939 frente a Newell´s Old Boys.
Ferreyra fue el primer gran ídolo que se calzó la banda sangre en el pecho, un revolucionario y el pionero de todos los magníficos goleadores que pasaron por esta gloriosa institución.
Falleció el 22 de mayo de 1972 y dejó su sello en el aire, por haber marcado más goles que partidos jugados. Todo un récord, toda una Fiera.Partidos en River: 185 Goles: 187 Títulos: 3 Último partido: 11 de mayo de 1939 (2-2 vs. Newell´s)
José Manuel Moreno
El mejor de todos
José Manuel Moreno fue considerado por muchos especialistas que lo vieron jugar como el mejor jugador argentino de todos los tiempos. Además, fue uno de los integrantes del mejor equipo de fútbol criollo de la historia, más conocido como La Máquina, en la década del 40.
Este exquisito jugador, de físico privilegiado, había llegado al club en 1933 y empezó a jugar en la quinta división de River Plate.
Su debut en la categoría absoluta del fútbol argentino fue dos años después de su llegada a Núñez, el 17 de marzo de 1935 cuando River derrotó a Platense por 2 a 1 y Moreno marcó el primer gol de aquélla jornada.En un principio, Moreno se ubicó en el sector izquierdo del mediocampo de River, formando una dupla exitosa con Adolfo Pedernera.
Con el paso del tiempo y de la década, se movió como inside derecho, una especie de número ¨8¨, de la actualidad. Pero por su forma de jugar y sentir el fútbol hacía que pueda cubrir todos los sectores de la cancha, desde la defensa hasta la posición de centrodelantero.
Tanta espectacularidad tenía su juego, que al juntarse con el ya nombrado Pedernera, Juan Carlos Muñoz, Ángel Labruna y Félix Loustau, escribieron las páginas más doradas de nuestro fútbol, paseando sus memorables actuaciones por todas las canchas del fútbol nacional a principios de los años dorados de nuestro fútbol, los 40.
Moreno era capaz de recuperar el balón en su propio campo, para luego trasladarlo con finura hacia el terreno rival, y finalmente llegar a posición de gol.
No en vano es el cuarto goleador histórico del club, con 179 conquistas. En el fútbol actual, un volante externo no podría llegar ni por asomo a esa increíble cifra de goles. Es más, ninguno de los delanteros en actividad cosechan la cantidad de tantos que hizo Moreno a lo largo de su paso por River Plate. Lo curioso es que no aparece en la lista, por dos partidos, entre los diez futbolistas que más veces vistieron la banda sangre.
Aquel virtuoso jugador era un atleta que tenía un físico envidiable y eso lo demostraba en los entrenamientos. Y además, sus frecuentes salidas nocturnas a cabarets eran tan conocidas como sus fintas de los días domingos. A Moreno le gustaba tanto bailar con una dama un tango como bailar a algún defensor de turno.
¨Nunca falté a un entrenamiento¨, se atajaba aquel muchacho, nacido el 3 de agosto de 1916. Y era cierto porque disfrutaba del entrenamiento y se quedaba haciendo piruetas y malabarismo con el balón, una vez que éstos finalizaban.Además de su gran forma, poseía una técnica espectacular. Era un gambeteador inteligente, siempre encarando hacia delante. También fue muy conocido por otra especialidad de la casa: el cabezazo.
Pese a que no era un jugador muy alto, poseía una fuerza de piernas admirable que le permitía saltar muy arriba y ganar en las alturas. Pero, acompañado a eso, era dueño de unos testazos inigualables, con ambos parietales o con frentazos, dignos de tener destinos de red.Su carrera estuvo interrumpida en River debido al famoso éxodo a México, que incluyó la figura estelar de Moreno. En el país del Norte de América recibió el apodo de Charro y fue muy reconocido pero se sabía que algún día iba a volver.
Cosa que aun sigue ocurriendo en estos tiempos, con futbolistas que alguna vez hicieron historia en River y tuvieron que emigrar, en otro momento vuelven a ponerse la camiseta millonaria nuevamente.
Y la vuelta al club causó una conmoción desmesurada. Fue el gran acontecimiento de aquel año 1946, más precisamente un 28 de julio y en cancha de Ferro. En aquella ocasión River Plate se medía con Atlanta y se habían vendido unas 30 mil entradas.
Además, hay que tener en cuenta que tanto los socios de Atlanta como los de Ferro no pagaban un centavo y no quisieron perderse el regreso de una vieja leyenda del fútbol criollo.
La gente ya no sabía en donde ubicarse y el alambrado terminó cediendo ante tal muchedumbre, mientras que el partido se jugaba con la gente rodeando el campo de juego. River ganó por 5 a 1 y el Charro anotó tres goles.
Volvió y obtuvo más títulos ya con nuevas figuras a su lado como Alfredo Di Stefano y Néstor Rossi. Su último laurel fue el de 1947, cerrando así una década impresionante para River Plate. El partido de su despedida en River fue el 11 de diciembre ante Independiente, después de haber jugado 321 partidos.
También tuvo un paso fugaz como director técnico de River pero siempre será recordado por sus malabares dentro de un terreno de juego. Falleció a los 62 años y dejó más de mil recuerdos, más de ciento cincuenta goles, más de trescientos partidos y quien sabrá a cuantos rivales mareados.
Partidos de AFA: 321Goles de AFA: 179Títulos de AFA: 5 (1936, 1937, 1941, 1942 y 1947)
Partidos como DT: 16
Adolfo Pedernera
El cerebro de la máquina La Máquina, el mejor equipo de todos los tiempos del fútbol criollo, nació el 21 de septiembre de 1941, en Avellaneda, cuando River, que terminaría coronándose campeón, venció a Independiente por 4 a 0, con tres goles de su centroforward Adolfo Pedernera. Ya desde niño vislumbraba por su técnica de juego, tan prodigiosa como efectiva, Adolfo era un maestro dentro de la cancha y se movía por todo el frente de ataque. Además, tenía a su lado figuras de la talla de Moreno, Labruna y Loustau, entre otras.
River comenzó a aparecer como un gran equipo a mediados de 1941 cuando Adolfo Pedernera fue colocado como centrodelantero por el técnico Renato Cesarini, por un expreso pedido de Carlos Peucelle, un visionario del fútbol.
Pedernera jugaba como wing izquierdo pero su inteligencia a la hora de dar el toque preciso, en cortada, la manera de manejar los tiempos del partido, fueron determinantes para mudarse hacia la zona central del ataque.
Pedernera fue el director de orquesta de aquella obra maestra del fútbol, era el estratega, el tipo que pensaba las jugadas, el que las armaba, aunque, también las definía en reiteradas ocasiones. Como en 1942, año en que La Máquina llega al cenit, en el cual marca 23 goles en 24 partidos y finaliza como goleador del conjunto Millonario.
Y se da el lujo de anotar dos tantos en la penúltima fecha ante Boca, en La Bombonera, después de estar debajo en el tanteador por 2-0 y con un hombre de menos. Con aquel empate, River se consagró campeón y dio la vuelta olímpica en la tierra de su acérrimo rival.
Su último laurel conseguido con la casaca de River fue el título de 1945, ya que más tarde se despediría del club para pasar por 140 mil pesos a Atlanta, y luego por Huracán y Millonarios de Colombia. Aquel muchacho nacido en Avellaneda, Buenos Aires, el 15 de noviembre de 1918, hizo su debut en River Plate con tan sólo 16 años, el 28 de julio de 1935, en un empate 1-1 frente a Ferro Carril Oeste.
Ya desde niño vislumbraba por su técnica de juego, tan prodigiosa como efectiva, Adolfo era un maestro dentro de la cancha y se movía por todo el frente de ataque. Además, tenía a su lado figuras de la talla de Moreno, Labruna y Loustau, entre otras.
A Boca Juniors le marcó cinco goles en dieciocho encuentros y estuvo presente en varias de las goleadas frente al rival de siempre como las del 5-3 en 1939 (un gol) y 5-1 de 1941 (anotó el último). Fuera de las canchas, Adolfo fundó el sindicato de Futbolistas Argentinos Agremiados (F.A.A.) y encabezó la huelga histórica del 48.
Fue director técnico y pasó la última parte de su vida ligado al club de sus amores como director general del fútbol amateur, para demostrarle a los más chicos todo su conocimiento futbolístico, en torno al juego.
Maestro dentro y fuera de la cancha, llevaba las condiciones puras que forman parte de la historia de River, porque Adolfo es una parte grande de nuestra historia y por eso, no sólo el pueblo millonario, sino el fútbol argentino se vistió de luto el día de su partida, el 12 de mayo de 1995, dándole la despedida a uno de los más grandes ilustres de nuestro fútbol.
Toda historia tiene una mejor parte y toda parte tiene un excelente rasgo de distinción: ellos fueron La Maquina y su cerebro, don Adolfo Pedernera, maestro inolvidable. Partidos en River: 287 Goles: 131 Títulos: 5 Último partido: 17 de noviembre de 1946 (2-2 vs. Huracán)
Angel Labruna
Ganador siempre
Polémico adentro y afuera de la cancha, goleador desde el principio al fin. Ganador desde siempre como jugador y como técnico. Nadie pudo permanecer indiferente ante su figura, amado por los hinchas de River, odiado por los enemigos." Mi papá no quería que jugase a la pelota, pretendía enseñarme su oficio pero el potrero me tiraba demasiado.
Al final papá se convenció y terminó siendo el delegado del cuadrito que teníamos: El Barrio Parque Fúbal Club. Casi todos los integrantes de ese equipo terminamos en la Sexta División de River."
Hijo del italiano de Avellino, Don Angel, el relojero de Barrio ParqueNacido el 28 de setiembre de 1918 en Las Heras y Bustamante, muy cerca de la cancha de Alvear y Tagle.Era hincha de River a muerte, tenía una foto autografiada de Bernabé Ferreyra en la vidriera del negocio de su padre.
En 1934 integraba simultáneamente el conjunto de básquet (cadetes) y la cuarta división. En la cuarta especial cobró su primer dinero: 25 pesos por partido.Tuvo que elegir deporte y el dijo que si le conseguían empleo elegía el basquet. Menos mal que no se lo consiguieron.Su ascenso fué vertiginoso y debutó en Primera el 18 de junio de 1939 en La Plata frente a Estudiantes. River perdió 1 a 0.
Volvió momentáneamente a la tercera hasta el 15 de octubre, cuando reapareció en primera contra Atlanta y ya no salió más. A los 40 minutos del segundo tiempo gritó el primero de los 292 goles que marcó con la banda roja.
Los primeros tramos de la década del 40 sirvieron de marco para el alumbramiento de la Máquina que logró 3 campeonatos (41/42/45) dos subcampeonatos (43/44) y un tercer puesto: 1946Dentro de la afinada orquesta que componían entre otros Moreno, Pedernera, Muñoz y Loustau, Ángel era el ejecutor: de los 240 tantos convertidos en esa época, 115 los hizo Labruna.Es el segundo goleador del fútbol argentino.
Cuando entraba al área y agachaba el lomo era gol.Una mañana de 1939 inauguró su serie contra Boca: el domingo 5 de noviembre, Era el primer clásico que jugaba, estaba 1 a 1 a 15 del final y Labruna hizo el gol del triunfo.
El sentimiento "anti boca" (al cual le hizo 15 goles en su carrera) que siempre exhibió Ángel fue una bandera para todo hincha de River. Siempre luchaba para amargarles la vida.Su "odio" nació gracias a la influencia de un amigo suyo Pistoletti que fué dejado de lado en Boca y quien decía "todo lo que hago es para que algún día puedas jugar en River y le hagas muchos goles a Boca" y vaya si cumplió Don Angel.
En 1945 se casó con Ana, la mujer que conocía desde los 17 años. Fué padre de dos hijos Angel Daniel (fallecido) y Omar Raúl (actual miembro del cuerpo técnico), a quienes tuvo la satisfacción de ver también con la banda puesta.Llegó el desastre del Mundial de Suecia en 1958, la ida de River a los 41 años."
Esa Navidad fué la más triste de mi vida, lloré de amargura cuando recibí el telegrama del club." Tuvo un fugaz paso por el Rangers de Talca (Chile), por Rampla Juniors de Montevideo y el cierre fue en Platense en 1961 a los 43.
Probó suerte en otros negocios (un hotel en Mar del Plata, una pizzería, una gomería y una consecionaria) pero fracasó en todos." Quise alejarme del fútbol y asíi me fué, el fútbol es mi vida" Y se hizo director técnico.Siempre jugó a ganar en todos los equipos que dirigió: Platense, Defensores de Belgrano, Talleres de Córdoba, Central y por supuesto con River en 1975 tras los 17 años sin títulos.4 títulos de técnico, uno más en Central y once de jugador en River.
Un Ganador Nato.El último equipo que drigió fue Argentinos.Amaba las carreras de caballo y la timba y muchas veces se lo veía en el hipodromo.Amado y odiado faleció a los 65 años de edad.
Juan Carlos Muñoz
Un wing de aquellos
De corrido, la delantera de aquel extraordinario team de River Plate cae como por efecto de dominó: ¨Muñoz, Moreno, Pedernera...¨Juan Carlos Muñoz es siempre el primero de aquellos excelentes cinco jugadores...
¨Sale el sol, sale la luna; centro de Muñoz, gol de Labruna¨, cantaba la hinchada del equipo millonario cuando La Máquina salía a cada una de las canchas para aplastar a sus rivales.De corrido, la delantera de aquel extraordinario team de River Plate cae como por efecto de dominó: ¨Muñoz, Moreno, Pedernera...¨.
Juan Carlos Muñoz, nacido el 6 de mayo de 1919 en Avellaneda, fue un formidable wing derecho de River Plate, que jugó entre los años 1939 y 1950. Y es siempre el primero de aquellos excelentes cinco jugadores que escribieron, acaso, las páginas más doradas de la historia de nuestro fútbol.
Los wings ya no se conocen más por estos tiempos. Algunos los llaman extremos, como el técnico del Seleccionado argentino, Marcelo Bielsa, y otros punteros. Para todos los casos, se tratan de jugadores que juegan pegados a una de las rayas del campo, la derecha o la izquierda y suelen transitarla durante todo el partido.
Rara vez se cierran hacia el centro aunque lo pueden hacer, pero su función, básicamente, pasa por la de gambetear a los laterales, llegar hasta el fondo y centrar al balón para que algún compañero haga el gol.
Muñoz fue un wing derecho que se cansó de servirles asistencias a sus compañeros. Debutó en River ante Atlanta, en una goleada por 4 a 2, el 15 de octubre de 1939. Previamente, había hecho las divisiones inferiores en Independiente de Avellaneda, pero al llegar a la cuarta especial, se quedó sin lugar.
Por un error, fue transferido a Sportivo Dock Sud, hasta que el antiguo presidente del club de Núñez, Antonio Liberti, se lo llevó a su River. Tuvo que esperar hasta 1941 para ser titular y a partir de ese año, el costado derecho del ataque millonario, no cambió de dueño.Su legado no era sencillo: hacer olvidar las espectaculares actuaciones de Carlos Peucelle, por quien River adoptó el seudónimo de ¨Los Millonarios¨.
Y la llegada de Muñoz coincidió con la aparición de muchas joyas en bruto: como Ángel Labruna, Yácono y Vaghi. Sumados a los consagrados José Manuel Moreno y Adolfo Pedernera, River practicó un fútbol de altísimo vuelo durante la década del ´40.
Muñoz, a diferencia de Loustau –wing izquierdo de River-, no era de bajar tanto en el campo para recibir el balón, ya que contaba con un asesor de lujo: el Charro Moreno, quien era capaz de subir el balón, descargarlo a la banda para Muñoz y terminar convirtiendo de cabeza el centro que el propio Muñoz, iba a enviar.
De ahí, de esa capacidad de iluminar ojos propios y ajenos, que aquel equipo es aun considerado como insuperable. Un sin fin de recursos técnicos jamás visto antes, pese a que el profesionalismo previamente había contado con elencos formidables, como el Independiente de 1938 y 1939.
Muñoz fue una bandera de aquellos punteros derechos que marcaron historia, y de la grande en este club. Esa que años posteriores siguieron enhebrando Vernazza, Pedro González, Antonio Alzamendi y Ariel Ortega.
Un icono imborrable de la historia de nuestra institución por sus gambetas, sus centros, sus goles y sus títulos.
Partidos en River: 184Goles en River: 39Títulos en River: 4 (1941, 1942, 1945 y 1947)
Amadeo Carrizo
"Yo estoy convencido de algo, el arquero decide solo, no necesita de terceros, en realidad yo iba a las charlas técnicas por respeto."
Su nombre la ganó al apellido. Fue un precursor , el inventor de un estilo el de arquero jugador. No le gustaba que el más gordito o el más tontito fuera el que iba al arco. Quería darle categoría al puesto. "Busqué cambiar la imagen que tenían los arqueros y creo que con los años lo logré."" Lloré tres veces en mi vida y las tres fueron por River: cuando me vine de Rufino solo en tren, cuando batí el record del arco invicto y cuando el escribano Kent me llamó para decirme que mi ciclo había terminado."
En Rufino, nació el 12 de junio de 1926, era de Independinete pero se cambió rapidamente una vez que recibió el calor de la masa millonaria.
Un dia jugó para Buenos Aires Pacífico, jugó en el preliminar y le hicieron varios goles, volvió a los vestuairos, que era un simple vagón de tren, con cara larga pero le pidieron que no se cambie, que tenía que atajar para la primera.
El no entendia nada, jugó y ganaron. El potencial centrodelantero había quedado definitivamente archivado.Una carta del ex atleta Héctor Berra, dirigida a Peucelle, le brindó la posibilidad de probarse en River. Con 19 años en 1945 Amadeo debutó contra el Rojo en Avellaneda, ganó River 2 a 1. En el 47 le tocó el servicio militar.
En la cuarta fecha de 1948 Amadeo reapareció en primera (1 a 1 con Lanús)Una calurosa tarde de 1965 Norberto Menendez fue uno de los que más cargó a Carrizo, pero se llevó la peor parte, Carrizo reacionó en el túnel y le pegó una trompada al Beto, quien había sido compañero suyo en la década del 50.
La última anécdota de Carrizo vs boca sucedió justamenente en el último clásico que jugó Amadeo: Fue en el Metro del 68, el domingo de la tragedia de la puerta 12. Carrizo llevaba 5 partidos sin que le hagan goles y siempre lucía una gorrita gris a manera de cábala. Rojitas cuando entro se la robó y salió corriendo. Igualmente el partido terminó 0 a 0.
En el tema Selección a Amadeo no se le perdonan los 6 goles que le hizo Checoslovaquia, pero la gran revancha fue en la Copa de las Naciones del 64 en Brasil, Argentina venció sucesivamente a Inglaterra, Brasil y a Portugal, logró la copa y Amadeo fue la figura en los 3 encuentros.El 14 de julio de 1966 instituyó una nueva marca en el arco: 769 minutos sin goles en contra.Se consagró campeón en 1952/53/55/56/57
Para Amadeo uno de los secretos del arco pasaba por conocer perfectamente al rival."La clave era amagar, yo trataba de hacer entrar al ejecutor en la variante que quería. Le regalaba un rincón, lo invitaba a patear allí y cuando remataba a ese lugar yo salía al mismo tiempo que la pelota de sus pies." Atajo 18 penales.Su brillante ciclo en River se cerró en 1969 a los 42 años.Detrás quedaron 21 años de titularidad indiscutida y 520 partidos jugados.
Walter Gómez
La gente ya no come por ver a Walter Gomez...
El 12 de diciembre de 1927 llegaba al mundo el hombre que marcaría a fuego el corazón de los riverplatenses y de todos aquellos amantes del fútbol.
En Uruguay empezaba la vida de éste valuarte del balón que tuvo su vida colmada de alegrías y anécdotas dignas de un ídolo.
Por una fotografía el gran Walter llegó a River; ya estaba jugando en Nacional allá por 1946 y era un delantero que los uruguayos querían tener para el mundial de 1950 en Brasil pero en un partido en el que al equipo Bolso le cobraron un penal en contra, los jugadores le reclamaron airadamente al juez y Walter Gómez fue fotografiado con un puño cerrado cerca de la cara del árbitro, en consecuencia lo suspendían por 1 año.
Vespucio Liberti lo va a buscar a Montevideo y lo trae para jugar en River. Acá comienza la historia grande de éste flaco y alto uruguayo que empezaba a jugar de 9 y a convertir.Por estas tierras ya estuvo visto en la cancha de San Lorenzo cuando la selección uruguaya enfrentó a la argentina, Walter tuvo que abandonar el campo de juego producto de un golpe en la nariz y todo el estadio lo aplaudió, desde ese momento Liberti sabía que el uruguayo tenía que jugar en River.
Llegó la suspensión, vino a Buenos Aires y comenzó a jugar para la banda en el año en el que los uruguayos hacían historia en el Maracaná.
Aquí fue a jugar a Rosario frente a Newell´s y en el primer minuto de juego Walter Gómez convertía su primer gol en River, como para no meterse en los corazones de la gente, debutando, ganando y haciendo goles desde el arranque.
Con sus goles River ganaba, con sus gambetas, quiebres de cintura y fintas el equipo rendía y las victorias estaban aseguradas. El equipo se quedaba con los dos puntos juegue donde juegue gracias al fútbol que regalaba Walter, entonces en Argentina comenzaba una disputa: se tenía que elegir entre almorzar o ir a ver al uruguayo, el resultado ya lo conocemos la gente no come por ver a Walter Gómez.
El Monumental estaba de bote a bote cada domingo que jugaba River y el uruguayo jugaba como los dioses, a pesar de algunas cosas que hoy en día estarían más que prohibidas como el mismo Walter confesaba “ en el descanso nos fumábamos un cigarrillo en el baño” pero jugando no se notaba en lo más mínimo.
Los que si lo notaban eran los de Boca, un verdadero verdugo de los de la ribera. Un partido en su cancha en el que perdía River, Walter tomó la pelota desde la mitad de la cancha y hacía el gol que abriría el camino hacia la victoria.
Ellos sabían que cuando jugaba Walter Gómez no había tutía, era partido para River. Generoso en su juego Walter tenía al lado verdaderos monstruos como Labruna y Pipo Rossi que en la cancha la rompían y afuera hacían desastres. En una oportunidad un grupo de hinchas tiraba piedras el micro en el que viajaban a disputar un partido y Pipo les dijo que se bajaban a pelearlos, Labruna y Gómez corrieron a uno pero el resultado no fue muy bueno, Walter contaba “ lo arrinconamos y le tiré una trompada, el tipo se agacho y se la di en la cara a Ángel, le dejé el ojo hinchado”.
Walter fue sorpresivo dentro y fuera de la cancha, jugó 5 años en River, desde 1950 hasta 1955, debutó con un gol y se fue con un gol (a Racing en un 2 a 2)Dio 3 vueltas olímpicas 52, 53 y 55 y en 140 partidos convirtió 75 goles. Con una vida llena de victorias, goles y alegrías, Walter comenzó a descansar el 4 de marzo del 2004.
Carlos Reinaldo Merlo
Siempre en River " A fines de 1984, River me dejó libre. Fue una decisión que me golpeó pero tomé con calma. En el último partido estaba en el banco de suplentes, sabía que era mi último partido con la gloriosa camiseta. El aliento de la gente desde que bajé de la concentración hasta que llegué al banco de suplentes, fue increíble, se me cayeron las lágrimas... y ahí supe en realidad que yo jamás me voy a terminar de ir de River."
Llegó a primera de la mano de Labruna, allá por 1969. Con su cabello color mostaza, con su pierna fuerte, con su despliegue incansable, con su personalidad ganadora. Llegó a primera pero no fue suficiente. Porque rápidamente tuvo que comenzar una lucha que se iba a prolongar durante años: el resguardo del puesto que tanto le había conseguido conquistar.
Casi todos los años traían un jugador en su lugar pero el se mantenía inalterable, pasaron Ramiro Pérez, el Chamaco Rodriguez, Della Savia, Cierra, Carranza, Raimondo, Russo, Pitarch, De Los Santos, Gallego.
"Tenia 11 años e integraba un equipo de La Paternal que había formado Paranicke, un boxeador que fue sparring de Gatica. Estábamos disputando un campeonato en el club Villa Mitre y me vio Palomino, un hombre que levaba chicos a River. Me dijeron si quería ir y acepté inmediatamente, jugaba de centrodelanatero, habilidoso y todo.
"Mi ídolo era Sanfilippo, En la octava, a los 14 años, me agarró Peucelle y me dijo "mire joven, usted tiene que ser mediocampista, tiene muchas condiciones...". Aquellos consejos le sirvieron de mucho. " A los 13 años ya había aprendido a ganarme el peso, pedí trabajo en un taller mecánico que estaba al lado de mi casa en Paysandú y Añasco, me lo dieron y me acuerdo que ganaba muy poco pero era un dinero que tenía un valor bárbaro.
Después fui cadete en una farmacia, luego trabajé en una fábrica de mosaicos de la avenida San Martín. Todo esto fue hasta 1968, cuando River me empezó a pagar una beca. Mi viejo , después de jubilarse como colectivero, se fue a trabajar de gerente a una fábrica de sifones.
Al poco tiempo, tuvo un infarto y entonces el único ingreso en casa era el mío.El debut en Primera fue contra Esudiantes en 1969 (ganaron 1 a 0)Siempre fui de meter la pierna mas fuerte y ademas gritón con mi vozarrón pero nunca me senti caudillo.1975 fue sensacional inolvidable, único: Ganamos el Metropolitano y el Nacional.
Con la celeste y blanca jugué solo 3 partidos.Mejor partido fue en la Libertadores de 1976 con Independiente en Velez: fue el desempate para llegar a la final y lo ganamos sobre la hora con un cabezazo de Pedro Gonzalez.
Mejor gol a Estudiantes en el 73Mayor alegría haberme recuperado de una lesión de meniscos en 1979, porque muchos pensaron en mi retiro.Mayor tristeza la final de la Libertadores perdida en 1976 con Cruzeiro." A fines de 1984, River me dejó libre.
Fue una decisión que me golepó pero tome con calma. En el último partido estaba en el banco de suplentes, sabía que era mi último partido con la gloriosa camsieta. El aliento de la gente desde que bajé de la concentración hasta que llegué al banco de suplentes, fue increíble, se me cayeron las lágrimas... y ahí supe en realidad que yo jamás me voy a terminar de ir de River.
En el 89 volvi como técnico formando una dupla con el Beto Alonso. Cuando el oficialismo perdio las elecciones dejamos nuestro puesto por lealtad al Titi Di Carlo ya que Davicce me ofreció quedarme.Mostaza Merlo un grande que SIEMPRE estuvo en River
Oscar Mas
El dueño del gol
Con tan solo 17 años (nació el 29 de octubre de 1946 en Villa Ballester), debutó en primera el 26 de abril de 1964, por la primera fecha del campeonato, en la cancha de Chacarita. River ganó 1 a0 pero la gran atracción del partido fue el chico petisito, morrudo, encarador e incontenible que llevaba la número 11 y se llamaba Oscar Mas.
Pinino, como le decían en aquellas épocas (porque siempre jugaba con unas bolitas chiquitas llamadas pininas), cumplió velozmente con su ilusión: jugar en River, "es que toda mi vida fui hincha de River.
De chico lloraba si perdía. Si un domingo por la tarde alguien quería encontrarme, tenía que ir directamente adonde jugara River. Nunca tenía un mango pero siempre me las ingeniaba para entrar a la cancha. Era travieso y decidido: le hablaba a los controles y de tanto versearlos, al final terminaban dejándome pasar. Así fueron mis primeros contactos con River". Su historia de todos modos, pudo haber sido otra.
Porque Juan Evaristo, un exdelantero de la década del 30 lo llevó a Boca después de verlo jugar en las inferiores de Juvenil Porteño. Luis, su hermano, ya jugaba en Boca y esa circunstancia estuvo a punto de torcerle el rumbo a Pinino. Perro en el partido de prueba tiró un penal desviado a propósito: el quería ponerse la de River. "Los sentimientos me tiraban mucho más. Un día, en 1959, apareció Don Ernesto Duchini y me presentó a Peucelle. Me probé en River un miércoles de abril.
Era una pulguita pero los gambeteaba a todos, no me podían sacar la pelota y encima hice un gol. A las siete estaba con el dirigente León Ricard, en la sede de la calle Suipacha, firmando el contrato...". Claro que la firma le trajo un montón de problemas en su casa. Evaristo era íntimo amigo de su padre, casi un hermano , y se ofendió después que Pinino rechazara la posibilidad de ir a Boca.
Nunca más los saludó. La prolongada campaña del Mono en River (382 partidos y 199 goles) le dejó, obviamente, muchas alegrías (los campeonatos ganados después de la larga racha sin títulos), algunas tristezas (las dos finales perdidas por la Copa Libertadores en el 66 y en el 76) " En el fútbol como en la vida, se aprende todos los días. Yo podía pasarme horas escuchando a Renato Cesarini, era una gran persona y un maestro inigualable.
El me hizo aprender a pegarle a la pelota con la derecha, una pierna que solo usaba para pararme. Me pasé tantas horas en el frontón, que al final le daba con un fierro. Y Hasta hice varios goles de derecha, eso se lo debo al Tano". "Labruna era una especie de símbolo, respetaba códigos de vida muy particulares, era un amigo de fierro, de esos que siempre se acercan a dar una mano a quien lo necesita".
" Muchas veces me preguntaron- y algunos lo siguen haciendo- si como profesional hubiese jugado en Boca. Siempre dije que no. En uno de mis mejores momentos en el 73 vino el Puma Armando y me dijo "Pinino, usted pida lo que quiera y yo se lo doy...". Lo pensé varios días y le respondí negativamente. Hoy, a la distancia estoy seguro de que no me equivoque. Hubiese sido una traición para la mitad del país que siempre creyó a muerte en mi".
Siempre quiso terminar su carrera en River pero no pudo ser. Paso por varios clubes hasta que un día dio basta. UN domingo de octubre de 1987 jugó su último partido como profesional. Y lo hizo en un equipo llamado Boca de Coronel Suárez. Parece mentira pero no fue el Boca que siempre lo quiso. Los principios valen más que cualquier cosa.
" El hincha siempre esperaba que hiciera algo diferente, que la embocara desde un ángulo cerradísimo o desde cuarenta metros. Yo me daba cuenta de esa ansiedad de la gente y por eso intentaba todo lo que parecía imposible. Me gustaban las definiciones difíciles y estaba convencido de que podía conseguirlas. Todo pasaba por una cuestión de confianza, de seguridad, de determinación".
Norberto Alonso
La magia de la zurda Cuando le hizo el gol a Pepe Santoro de Independiente, tirandola por un lado y yendola a buscar por el otro. Muchos dijeron que Alonso era el Pele blanco. La frase sintetizaba a la perfección lo que significaba ese jugador diferente, absolutamente diferente, que se calzaba desde un año y pico antes la camiseta número 10 de River: la que había sido de Labruna, de Sívori y de Ermindo Onega, La que fue de el al cabo durante un largo e inolvidable tiempo.
El Beto nació en Vicente López pero vivió desde chico en Los Polvorines.
Jugaba en un equipo llamado El Textil.Desde allí hacía dos horas de ida y dos de vuelta para llegar e irse de Nuñez. La octava división fue la primera escala de un viaje rápido que pronto lo iba a depositar en el fútbol grande.
Fanático de Los Beatles y de la batería, a los 15 años, junto a un compañero de la matricería en que trabajaba, se pasaba el día cantando y hasta pensó en formar una banda de rock, caddie en las varias canchas de golf que había por su zona, hoy juega muy bien, nada le gustaba más que el fútbol.Cuando estaba en quinta, Didi lo llevó al Chaco para jugar un partido amistoso.
River ganó 2 a 1 pero más allá del resultado el técnico quedó muy conforme con el Beto.En agosto del 71 llegó el gran domingo. Cancha de Atlanta, derrrota 2 a 1 con AtlantaUno de los primeros gratos recuerdos fue el 3 a 1 a boca en Racing cuando River jugó con los pibes contra los profesionales de boca.En el 72 lo llamaron para la selección.Alonso fue protagonista de los campeonatos del 75: hizo 20 en el Metro y 7 en el Nacional.El 12 de agosto de 1976 fue vendido por más de 59 millones de pesos al Olympique de Marsela.
En el 77 volvió a River.Solicitado únanimemente por la gente y por la crítica, más allá de las dudas de Menotti, accedió a la Selección Nacional que se preparaba para el Mundial. Jugó el Mundial pero de suplente, se enojó con Menotti porque según el no jugó de frente, no le dio la oportuindad que le había prometido.
Fue un año a Velez y volvió en 1984 para un cierre de campaña con toda la gloria. Ganamos el Metro 85-86, la copa y la copa del Mundo. Una fria tarde de junio de 1987 ante un Monumental con más de 90.000 personas se despidió del fútbol.
Partidos jugados en River: 372Goles en River: 149Títulos en River: 7 (Metropolitanos 1975, 1979 y 1980; Nacionales 1975, 1979 y 1981 y Campeonato de Primera División 1985/86)* Datos válidos para Torneos de AFA.
Partidos internaciones en River: 47Goles: 8Títulos: 2 (Copa Libertadores de América 1986 y Copa Intercontinental de Clubes 1986)
Ubaldo Matildo Fillol
Arquero de River y campeón del mundo En un viaje a Buenos Aires y acompañando a un amigo que se iba a hacer una prueba para entrar a jugar en Quilmes, el Pato Fillol terminó jugando en el elenco cervecero. Luego pasó a Racing Club, que era dirigido por el histórico emblema riverplatense, Ángel Amadeo Labruna. Y nuevamente, el destino lo quería ligar con River.
Sin embargo, por aquélla época, River sufría mas desencuentros que alegrías y Fillol dudo y mucho, al punto de haber decidido quedarse en el club de Avellaneda, pero el mismo técnico de Racing, es decir, Labruna, lo hostigó para que se mudase a Núñez con las siguientes palabras: ¨Mire Fillol, si usted no va a River, yo mañana lo cago a trompadas¨
La Selección Argentina de fútbol consiguió en dos oportunidades la Copa del Mundo y en ambas ocasiones, sus dos arqueros titulares pertenecieron al Club Atlético River Plate.
En su primer Mundial obtenido, Ubaldo Matildo Fillol fue el encargado de custodiar los tres palos durante el certamen que se disputó en nuestro país y que culminó en el estadio Monumental. El arquero, que era un indiscutido, estaba desde hacía cinco años en la institución de Núñez, pero su historia con River había empezado bastante antes...
Nacido el 21 de julio de 1950, Fillol vivió su infancia en el pueblo San Miguel del Monte, alejado de la ciudad, de la gente, los ruidos y viviendo la vida a otro ritmo.
Por eso, a los catorce años, cuando Renato Cesarini se ofreció para llevarlo a hacer una prueba a River, Fillol le dijo que no. Tan sorprendido se quedó el gran Cesarini al escuchar esa respuesta como al verle las manos: ¨Pibe, usted tiene las manos muy grandes, va a ser arquero¨, le había augurado el gran Renato.
Dicho y hecho pero con otros colores. En un viaje a Buenos Aires y acompañando a un amigo que se iba a hacer una prueba para entrar a jugar en Quilmes, el Pato Fillol terminó jugando en el elenco cervecero. Luego pasó a Racing Club, que era dirigido por el histórico emblema riverplatense, Ángel Amadeo Labruna.
Y nuevamente, el destino lo quería ligar con River.Sin embargo, por aquélla época, River sufría mas desencuentros que alegrías y Fillol dudo y mucho, al punto de haber decidido quedarse en el club de Avellaneda, pero el mismo técnico de Racing, es decir, Labruna, lo hostigó para que se mudase a Núñez con las siguientes palabras: ¨Mire Fillol, si usted no va a River, yo mañana lo cago a trompadas¨
Tras una reunión, el Pato le hizo caso a Labruna y tomó la decisión acertada. Llegó a River en 1973 y el arquero y capitán de ese equipo millonario era José Alberto Pérez, más conocido como Perico. Pero al llegar Labruna al mando del equipo de River en 1975, Pérez fue relegado y Fillol se adueñaría del arco durante diez años espectaculares.
Debutó en River el 28 de octubre de 1973 en un River 3, San Martín de Mendoza 0, con la valla invicta. Su último partido con la camiseta millonaria fue el 20 de junio de 1983 en un empate en dos tantos ante su ex club, Racing.
En esos diez años Fillol se transformó, junto a Carrizo, en los dos mejores arqueros de la historia riverplatense, y tal vez, del fútbol argentino. El Pato parecía invencible, sacaba fuerzas de uno vaya a saber donde para llegar a alcanzar las pelotas más difíciles.
Volaba a un palo y al otro y no lo podían batir. Tenía un físico elogiable. Unos reflejos de felino y una seguridad envidiable. Además era un gran atajador de penales.En River atajó 16 penales, de los cuales, 2, pertenecieron a definiciones desde los doce pasos. En el Metropolitano de 1975 fue uno de los pilares de aquel equipo campeón pero su esplendor llegaría en el Nacional de ese mismo año. Algunos compañeros de aquélla consagración aseguran que ¨aquel Nacional del 75 lo ganó Fillol solo¨.
El Pato fue un inmenso del arco. Durante su estadía en River logró siete títulos. Siempre vital, siempre siendo la carta de salvación debajo de los tres palos.
El destino quiso que su carrera siguiese en Argentinos Juniors, cuyo técnico, vaya coincidencia, era Ángel Labruna. Y en entrevistas pasadas, Fillol aseguró que en la primera semana después de su salida del club de Núñez, en vez de agarrar para el entrenamiento de Argentinos, terminaba siempre en el Monumental.
La rutina y el corazón le habían jugado una mala pasada.
Increíblemente su carrera la terminó en el arco de Vélez Sarsfield, y ante River en el estadio Monumental. Aquella tarde de 1991 le atajo un penal a Rubén Fernando Da Silva y le quitó a River la posibilidad de pelearle el campeonato a Newell´s Old Boys de Rosario.
Tanta idolatría existía de parte del público millonario para con él, que aquella tarde de su despedida fue aplaudido y homenajeado durante todo el partido.
Se retiró en su casa, como un grande.Partidos en River: 361Penales atajados: 16Títulos: 7 (Metropolitano 1975, 77, 79, 80. Nacionales 1975, 79 y 81)Campeón del Mundo con Argentina en 1978 mientras atajaba en River.
Daniel Passarella
El Kaiser
Nadie se olvidará de aquella imagen de Pasarella que recorrió el mundo en 1978: él, capitán de la selección argentina, en andas de la gente y con la Copa del Mundo en sus manos. El pibe de Chacabuco, nacido en Alsina 236, una calle de tierra, el 25 de mayo de 1953, vivía en aquella fría tarde de junio una de sus horas más gloriosas.
"Daniel, vos vas a jugar en River", le predijo su abuela Ramona, que era la curandera del barrio. Y se lo dio a él que era de Boca como toda su familia. Boca, justamente, fue uno de los cuadros en que se fue a probar y en el que lo rechazaron, allá por 1970, como antes había ocurrido en Estudiantes, Independiente y Chacarita.
Las puertas se cerraban pero el no bajaba los brazos, siempre pudo más su amor propio. Cada vez que escuchaba un NO regresaba a su Chacabuco, donde entre otras cosas estudió industrial y trabajó desde los 14 años en un corralón de materiales, como su padre Vicente Uberto, mientras su mamá Elida hacía las tareas de la casa.
También durante dos años fue cadete en una tienda del centro. Jugó en Argentino de Chacabuco, como puntero izquierdo y salió tres veces campeón. Pasó a Sarmiento de Junín y allí de tanto romperla su nombre comenzó a trascender.
Una vez la selección se presentó en Junín para un amistoso y le pidieron si podía actuar en reemplazo de Antonio Rosl (lesionado). "No contestó, yo juego para Sarmiento porque si me destaco no van a poder decir que fue por mis compañeros".
El tucumano Raúl Hernández (ex jugador de River y uno de sus mejores amigos) se lo llevó a Néstor Rossi que en aquel tiempo dirigía a River. Tenía 20 años el 23 de enero de 1974 cuando Pipo le preguntó si se animaba a jugar contra Boca "Discúlpeme que le conteste, yo me animo a jugar, hay que ver si usted se anima a ponerme" respondió.
Daniel actuó de 3, no dejó mover al Mane Ponce, pegó un zurdazo espectacular en el travesaño y fue la figura del superclásico. River le compró el pase y en sus primeros tiempos de banda roja dejo el sello inconfundible de su personalidad, de su marca, de sus goles de zurda o de cabeza, de tiro libre o penal, ya jugando como segundo marcador central. Llegó Labruna en el 75 y con él el Gringo Artico, el 6 titular. El técnico lo quiso ubicar como 3 y Daniel se negó rotundamente. Empezó la "guerra" con Labruna que una y otra vez lo mandaba al banco o a la reserva.
Pero Daniel terminó convenciendo a Labruna y su espalda, rápidamente, empezó a identificarse plenamente con el 6. En la Selección jugó 84 partidos y convirtió 26 goles. Se fue a Italia para jugar en la Fiorentina y después al Inter. Pero la selección le tenía reservada una revancha (tras el fracaso del 82): el 30 de junio de 1985, cuando Perú le ganaba a Argentina y lo dejaba afuera del Mundial de México, una espectacular corajeada de Danieldesembocó en el gol de Gareca y en el empate salvador. Lamentablemente una enfermedad lo dejó al margen del Mundial 86. En Fiorentina cumplió una etapa formidable y hasta alcanzó el r récord de ser el defensor más goleador en una temporada de Italia: 11 en el torneo 85-86.
Pasó al Inter. Y también dejó un recuerdo imborrable. En Italia es respetado hasta la admiración. Volvió a River para integrar el equipo de Menotti en el campeonato 88-89. Y le dijo adiós al fútbol activo unos meses después.
Nacía el Pasarella técnico, tan exitoso como exigente y rígido (En Europa, lo llaman profesionalismo, ironiza) Como técnico ganó el primer torneo que disputó y después vinieron dos más. El trabajo y la disciplina son valores imposibles de negociar con Pasarella. Es tan respetuoso de eso que hasta se ganó la fama de duro.
Ramón Díaz
El Pelado
Ganador como jugador y el más ganador de la historia como director técnico del club más ganador de la historia, valga el juego de palabras.
Ramón Ángel Díaz tuvo, si se quiere, la mala fortuna de haber aparecido a la luz en el mundo futbolístico en una época de esplendor para River Plate, que fueron los fines de la década del setenta. En los cuales el equipo dirigido por Ángel Labruna contaba con un plantel exquisito y con futbolistas de enorme jerarquía. Pero Díaz nunca se achicó y en base a formidables y sobre todo, explosivas apariciones, se ganó un lugar entre los titulares ni bien arrancaron los años ochenta.
Nació en la provincia de La Rioja el 29 de agosto de 1959 y se ligó a River desde muy pequeño. Hizo las inferiores en el club de Núñez y fue en esa época cuando se ganó el apodo que aun perdura: ¨en inferiores no me crecía el pelo y por eso me decían pelado¨.
En los primeros tiempos, Ramón Díaz jugaba como media punta por la izquierda ya que era dueño de una zurda prodigiosa y tenía una visión de juego muy interesante. Pero lo que más asombraba era su pique demoledor y su facilidad para gambetear a los arqueros rivales. Tenía una definición espectacular, además.
Debutó en primera división en el año 1978, un 13 de agosto, ante Colón de Santa Fe. La gente comenzó a exigirle a Labruna que lo incluya como titular pero delante de Díaz, figuraba Leopoldo Jacinto Luque, en los planes del entrenador.
Ramón ingresaba en los segundos tiempos y con su frescura liquidaba los pleitos, cuando River ganaba por poco y ayudaba a su equipo a remontar resultados adversos. En sus primeros años, Ramón Díaz obtuvo consecutivamente el tricampeonato de 1979-1980, siendo suplente en los dos primeros.
Pero lo más raro de todo esto, es que con sólo jugar minutos en las segundas partes, le alcanzaba para ser el goleador de equipo, incluso hacía más goles que los delanteros históricos. Pero seguía siendo suplente. El Pelado fue el máximo artillero de su equipo en los torneos Nacionales de 1979 y Metropolitano de 1980.
Ya había cambiado su posición en la cancha. El técnico de la Selección Argentina, César Luis Menotti, en un Campeonato Mundial juvenil Sub-20 decidió ubicar a Díaz como centrodelantero, ya que el media punta era Diego Maradona.
Aquella dupla, que se consagró campeona en Japón 1979, fue uno de los logros más recordados de la historia de nuestro fútbol, cerrando una década espectacular.Ramón fue el goleador de aquel campeonato mundial gracias a sus piques demoledores y a sus definiciones tan espectaculares como eficientes. Ya se había consagrado en el mundo del fútbol y tenía tan sólo 20 años.
Su último campeonato conseguido como jugador, antes de emigrar a Europa, fue el Nacional de 1981 en el cual fue figura. Entre sus actuaciones más memorables de aquella primera etapa como jugador en nuestro club, aparece el 5 a 2 en la Bombonera, ante Boca Juniors, el 2 de marzo de 1980. Aquella jornada, Ramón le anotó dos golazos a Hugo Orlando Gatti, arquero de los de la Ribera. Hizo el primero y el último de una goleada espectacular como visitante.
Después de diez años en el viejo continente, acumulando títulos, muchos goles y más prestigio, el Pelado decidió emprender el viaje de vuelta hacia su primer amor.
Entre sus recuerdos por su paso por Europa (jugó en Nápoli, en Avellino, en Fiorentina y en Internacional de Italia), aparecen títulos en el Mónaco de Francia y sobre todo, el último del Inter de Milán, allá por 1989, en el cual fue figura de un campeonato impresionante.
Uno de los torneos más recordados por el público riverplatense de los último tiempos es, sin lugar a dudas, el Torneo Apertura 1991.
Por aquellos tiempos, en los cuales comenzaban los campeonatos cortos, River dejó sentado su postura y asumió el rol de campeón desde muy temprano, al ganar 9 partidos en racha. En esos nueve encuentros, Díaz marcó 8 tantos. La noche de su vuelta al club, River derrotó a Rosario Central por 2 a 1 como local. Ramón había marrado un penal pero en los últimos cinco minutos del partido, y con River perdiendo por la mínima, el riojano con dos zurdazos le dio la victoria al equipo dirigido, por aquel entonces, por Daniel Passarella.Díaz terminó siendo goleador (14 goles) y figura de aquel Apertura 91, que fue su título último como jugador del club. En 1993 se fue a jugar a Japón al Yokohama Marinos, equipo en el cual fue campeón y goleador en su primera temporada.
En 1995 regresó al Club Atlético River Plate pero esta vez para hacerse cargo del equipo como director técnico. Y en sus primeros dos partidos al frente del equipo, dejó eliminado a Vélez Sarsfield de la Copa Libertadores, que era el defensor del título.
Al año siguiente, 1996, con Díaz como entrenador, River comenzaba a enhebrar el ciclo más exitoso de los últimos tiempos, al cosechar 5 títulos en un año y medio.
Un record inimaginable ni por el más fanático de club de la banda roja. Le devolvió, desde el banco de suplentes, la alegría al hincha de River, con la obtención de la segunda Copa Libertadores de la historia.Uno de los equipos más vistosos del club fue, sin dudas, el del Apertura 1996, con Ariel Ortega y Enzo Francescoli como abanderados de un fútbol hermoso.
En 1997, el equipo de Ramón se alzó con el tricampeonato (ya lo había obtenido como jugador) con el Clausura y Apertura de ese año, y además, ganó 2 títulos en 5 días: Apertura y Supercopa. Éste último, era el torneo que River más quería obtener, dado que otros equipos grandes de nuestro país como Racing, Boca e Independiente ya lo habían cosechado.
En 1999 Ramón formó un equipo ultra ofensivo con el trío de atacantes formado por Pablo Aimar, Javier Saviola y el colombiano Juan Pablo Ángel.
En aquel Apertura River derrotó a Boca en Núñez por 2 a 0 y se adjudicó el torneo en cancha de San Lorenzo de Almagro. Ramón dijo hasta luego por un tiempo y retornó al frente del equipo en 2001 y al año de su vuelta, volvió a gritar campeón detrás de la línea de cal.
Imitando esquemas tácticos aprendidos en Europa (defensa con tres hombres, cinco volantes, un media punta y un centro delantero) River volvió a demostrar un fútbol de altísimo vuelo, como la goleada histórica en la Bombonera por 3 a 0 ante Boca y cosechó así, su último –hasta ahora- laurel con River Plate.
Ese fue el séptimo como entrenador y por eso, es el más ganador de la historia del club en ese rubro.
La gente lo recordará siempre por el grito de aliento hacia sus equipos, aquel que decía: ¨Oy, oy, oy, oy , es el equipo de Ramón¨.
Estadísticas:Como jugador:Partidos: 177Goles: 85Títulos: 5 (Metropolitano 1979, 1980 y 1981; Nacional 1979 y 1981; Apertura 1991)
Como técnico:Partidos locales: 210Ganados: 116Empatados: 53Perdidos 41Títulos: 5 (Apertura 1996, 1997 y 1999; Clausura 1997 y 2002)
Partidos internacionales: 91Ganados: 39Empatados: 27Perdidos: 25Títulos: 2 (Copa Libertadores 1996; Supercopa 1997)
Enzo Francescoli
El Símbolo
" Alguna vez volveré a River, de eso estoy seguro", dijo cuando fue a jugar a Francia.Y allá anduvo por Racing Matra de París, después en el poderoso Olympique de Marsella, más tarde en el Cagliari y por último en el Torino. Fueron ocho años de transitar por las canchas europeas. Nunca se olvidó de la banda roja que vistió por primera vez un viernes 22 de abril de 1983, en la cancha auxiliar del Monumental.
Y volvió el Enzo para dejar bién en claro que las promesas se cumplen. Volvió para el Apertura 94 y la gente lo recibió como si nunca se hubiera ido.
Volvió menos explosivo, menos veloz, pero con más oficio, más panorama, y más ascendencia. Y con dos elementos absolutamente intactos: el taleto y esa capacidad de gol que siempre los destacó. Fue goleador y campeón, mejor imposible.
El primer gol de su retorno fué frente a Argentinos Jrs, pero el debut fué frente a Nacional de Montevideo por la Supercopa.Durante ese Apertura hizo 12 goles que lograron batir el récord de otro compatriota suyo, nada más y nada menos que Walter Gómez.
Se fué el Tolo, paso fugaz de Babignton y viene Ramón con quien lograría muchísimos títulos.El 96 logró lo que tanto anhelaba: La Copa Libertadores en la cual hizo 6 goles.Pero no todo terminó ahí. Ese mismo año River arrolló en el Apertura y el Enzo llegó nada más y nada menos que a la cifra de 100 goles en Rosario frente a Central (convirtió dos goles es día del 5 a 2)De los 100 goles 59 fueron de jugada, 34 de penal, 7 de tiro libre: 40 en los primeros tiempos y 60 en los segundos.
Y quedaron además 10 en la Libertadores y 9 en la Supercopa.En el 97 dos títulos más para El Enzo y además la Supercopa. Su cifra final de goles fué de 115 conquistas en 198 partidos.El anuncio que nadie quería escuchar fue dado en la tarde del 18 de febrero de 1998. El retiro estaba consumado.Pero no todo fue un lecho de rosas en la carrera del Enzo en River. Francescoli nació el 12 de noviembre de 1961 en el barrio Capurro de Montevideo. Llegó a Wanderers en el 77 y tres años después debutó en Primera.
Fué campeón sudamericano con el juvenil uruguayo (1981) en Ecuador y participó en el Mundial de la categoría en Australia. Con la selección mayor logró la Copa Nehrú de la India (1982) y la Copa América (1983). En el 83, a los 21 años llegó a River.
Desde el momento en que debutó el 24 de abril de 1983 en el Monumental, victoria 1 a 0 sobre Huracán su evolución fue constante. El "uruguayo, uruguayo" ya era un grito conocido, casi familiar.
Eso lo conmovía "es muy díficil ser reconocido fuera del país de uno y lograrlo me hace sentir muy bien" quién nunca fue tan bien tratado en Argentina , ni siquiera en Uruguay.En 1985 ganó el Olimpia, el balón de oro.Además de su talento Enzo siempre fue admirado por su humildad, a pesar de ganar todo y ser un grande en el campo de juego lo era todavía mucho más fuera de la cancha donde demuestra día a día la clase de persona que es.El domingo 9 de marzo de 1986 se consagró campeón argentino con River, 3 a 0 sobre Velez con un penal suyo en el último minuto de juego- Fue el goleador del torneo con 25 conquistas.
El 1 de agosto de 1999 fue el día seguramente más soñado. Fue el día en que 80.000 espectadores colmaron el Monumental con un único motivo: AGRADECERLE AL ENZO. Fue el día en que otro uruguayo, el ilustre Walter Gómez dio el puntapié inicial. Fué el día en que diseñó el equipo de River con muchos amigos y para colmo cerró la noche con un pase a Marco y de este a Bruno para que sellen el último gol de River.
Para anunciar que la dinastía Francescoli continúa. En esa tarde Enzo recogió algo de lo tanto que había sembrado en su brillante trayectoria: su partido despedida se transformó en una fiesta inolvidable para él y para todo River. El Enzo hombre seguirá caminando por la vida con la frente bien alta y las convicciones irrenunciables. El Enzo símbolo estará siempre.
Ariel Ortega
Esa cintura endiablada... La tarde del sábado 30 de abril de 1994 Ariel Arnaldo Ortega escribió una de las páginas más gloriosas de la historia del Club Atlético River Plate, cuando con una actuación perfecta, que incluye un golazo, fue el héroe del triunfo frente a Boca Juniors en La Bombonera por 2 a 0.Es que habían pasado ocho años, exactamente 2946 días, de la última victoria millonaria en tierra boquense y además, existía una racha adversa de resultados que ofendía y provocaba desazón.
Dicen los que saben que los grandes jugadores aparecen en las más difíciles y éste jujeño, que por ese entonces tenía 20 años recién cumplidos, eligió un Superclásico para dejar de llamarse Orteguita.
Jugó en una Bombonera repleta de presión con soltura y alma de potrero; gambeteó y desparramó rivales jugando como wing derecho y no se cansó nunca de pedirla y de resolver en una baldosa. Dejó en ridículos a Mac Allister (¡pobre colorado!), Navarro Montoya y al experimentado defensor Juan Simón.
A los 14 minutos de la segunda mitad entró al área por la punta derecha ¿cuando no? y sacó un latigazo infernal que se clavó en el ángulo izquierdo de Navarro Montoya. Luego, siguió enloqueciendo rivales y provocó la expulsión de Peralta. Más tarde llegaría el segundo de Hernán Crespo para adornar el resultado.
Ese mismo año, el 11 de diciembre y con un Mundial encima, Ariel volvió a pisar la cancha de Boca. Esta vez, tenía a un compañero de lujo a su lado: Enzo Francéscoli. Nuevamente fue la figura del Superclásico, en aquella inolvidable goleada por 3-0 que le permitió al equipo de Gallego coronarse campeón invicto -por única vez en la historia- una semana después.El Chango clavó un derechazo desde afuera del área por encima del cuerpo del mismo Navarro Montoya y colocó el 2 a 0 parcial. Anteriormente, le habían cometido el penal que Francescoli luego transformaría en gol.
Claro que la historia de Ortega no empezó en 1994. Ya desde chiquito mamó esa pasión por la pelota y se la pasaba pateando en la canchita Belgrano que estaba enfrente de su casa. Dejó de lado los estudios tras finalizar el primer año y ni siquiera amagó, raro en él, con seguir segundo. Su primer club fue Atlético Ledesma, que era el club más importante del barrio, y a los 15 años ya estaba en primera.
¨Mi meta era que me pagaran por jugar en la liga de Jujuy¨.Llegó a River en diciembre de 1990 y se sometió a una práctica de quince minutos realizada por el director general de fútbol amateur, Delem.
Volvió a Jujuy y tras dos meses se integró definitivamente al club en la sexta división. Disputó once partidos y saltó a la reserva. Por esos días extrañaba mucho pero el apoyo de sus padres José y Mirta fue importante para que se quedase en Buenos Aires.Debutó en primera el 14 de diciembre de 1991 -1-0 frente a Platense- con 17 años y de la mano de Passarella (su padre futbolístico). De ahí entonces, su vínculo con el hincha quedaría marcado a fuego.
Ganó su segundo título (el primero jugando como titular) en el Apertura 1993. En ese torneo disputó todos los encuentros y convirtió un gol recordado a Mandiyú de Corrientes en el Monumental el día de su vigésimo cumpleaños.
Repetiría otra vuelta olímpica en el Apertura de 1994 y dos años más tarde se alzaría con la Copa Libertadores de América y el Apertura ´96. Sus notables actuaciones provocaron su ida al Valencia español, en lo que fue en ese entonces el pase más caro en la historia del fútbol argentino: $ 12.130.000.En el viejo continente desparramó alegría por el ya nombrado Valencia y luego en Sampdoria y Parma. Ya había jugado su segundo Mundial en 1998 en Francia.Hasta que un día decidió volver, como una vez lo hicieron Ramón Díaz y Enzo Francescoli.
Ariel Ortega emprendió el viaje de vuelta a Núñez porque en Europa no entienden mucho de gambetas y lujos.Fue una tarde lluviosa frente a Rosario Central y fue figura, valga la redundancia, en la goleada 4-1. Tuvo que esperar tres torneos (tres subcampeonatos) para alcanzar la gloria nuevamente.
Esta vez, retornó como manija del equipo y no tan pegado a la raya de cal, y se dedicó a enloquecer a volantes centrales, como a Mauricio Serna el 10 de marzo de 2002. Sí, de nuevo en el mismo escenario -La Bombonera- y también después de ocho años sin conocer el triunfo allí.Tenía que volver el Burrito de las mil y un gambetas para alterar la historia y sacarnos de encima una mochila pesada. Sirvió a Esteban Cambiasso (en el primer gol) y a Ricardo Rojas (en el tercero). Robó la pelota a Serna en la mitad de la cancha, la llevó al área rival, la abrió a Zapata a la izquierda, la volvió a recibir y dejó solo a Cavenaghi para que éste dejara a Coudet listo para empalmar el segundo. Tenía que regresar Ariel para poder gritar en La Ribera.
Posteriormente, River gritó campeón por trigésima vez pero Ortega tuvo que desembarcar en el Fenerbahce turco, pese a que era la debilidad del presidente José María Aguilar. Tenía un contrato muy elevado como para mantenerlo. Y ahí está deleitando ojos ajenos y esperando seguramente por otro regreso al club de sus amores.Ariel, ¡gracias por volver!